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Hasta pronto Tabea, gracias por todo tu esfuerzo y dedicación

Tabea Gaukel es una joven alemana que ha venido colaborando como voluntaria en los diferentes programas educativos de Fundación La Calera desde agosto del 2019, gracias al Programa de Voluntariado de la Arquidiócesis de Friburgo. Sin embargo, por la actual coyuntura vivida a nivel mundial y con mucha tristeza, ha sido necesario que ella vuelva a su país 4 meses antes de lo previsto, dejando gratos recuerdos y aprendizajes en los niños, jóvenes y todo el equipo de trabajo con los que compartió.

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Tabea Sophia Gaukel, facilitadora del taller de Inglés en las Vacaciones Divertidas Municipales 2020

«Es una situación muy difícil y lamento mucho tener que irme así, sin poder despedirme de todos; pero es necesario hacer sacrificios para salvaguardar a los demás, y sin duda tenemos que ser fuertes, creer en las cosas pequeñas y lindas que todavía podemos ver», manifestó la joven.

Durante su tiempo de servicio, ella ha brindado soporte en el cuidado y alimentación de los niños de la Guardería La Paz, acompañamiento en las sesiones de Biohuerto con Adultos Mayores, apoyo en el programa de contención emocional y ha desarrollado talleres de inglés dentro de la IE. Nuestra Señora de Fátima durante el 2019 y en las Vacaciones Divertidas en verano del 2020.

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Tabea Gaukel, acompañado de los adultos mayores voluntarios del taller de Biohuerto.

«Estoy muy agradecida de desarrollar mi voluntariado en esta comunidad, el cariño de los niños y la gran amistad de mis compañeros siempre quedarán en mi memoria. Aquí aprendí muchísimas cosas y fue un tiempo inolvidable para mí, los tendré siempre en un espacio especial de mi corazón». Añadió la voluntaria.

La Familia Medina Arteaga «familia peruana de Tabea», se despide también con gran emoción, afirmando que “Ricitos”, como le decían a Tabea, en todo momento se mostró transparente, con un carisma único que lo reflejaba con una sonrisa encantadora, capaz de contagiar a toda la familia con su buena onda y hacer sonreír a cualquiera que se le cruzara por delante.

“Sin duda encontré mi hogar aquí, voy a extrañar a mis padres y hermanos peruanos, los momentos familiares, la carapulcra y el ají de gallina; pero sobre todo, el amor inmenso que me brindaron en estos 8 meses”, agregó Tabea.

El equipo de Fundación La Calera agradece la entrega, dedicación y el gran compromiso mostrado en cada una de las actividades encomendadas, así como la solidaridad, empatía y alegría que reflejó a lo largo de su voluntariado.

¡Gracias por todo Tabea!

NOTA: Fundación La Calera busca promover los valores de Tayo (Tallo) Masías y Beatriz en todos los programas, proyectos y actividades que realiza. “Soñar en grande, romper paradigmas y disfrutar del esfuerzo colectivo”.

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